NINGUNA AUTORIDAD POR MÁS PODEROSA QUE SE CREA PUEDE ATENTAR CONTRA TUS DERECHOS UNIVERSALES

miércoles, mayo 13, 2026

*Soberanía o Anexión: El Dilema Ético de la Nueva Venezuela*

 
​Por: Ricardo Ojeda Salazar 

​Venezuela atraviesa el momento más definitorio de su historia republicana. Tras décadas de asfixia bajo el yugo de un sistema narco-terrorista chavista que entregó nuestras riquezas y dignidad a intereses espurios de Cuba, Rusia, China e Irán, hoy finalmente respiramos los aires de una liberación que parecía esquiva. En este escenario, es imperativo reconocer con gratitud el papel determinante de los Estados Unidos. Su respaldo, no solo diplomático sino operativo, ha sido el oxígeno necesario para desarticular a las mafias transnacionales que pretendían perennizarse en el poder.
​Sin embargo, en medio del entusiasmo por la libertad muy cerca de ser recobrada, han surgido voces —algunas movidas por la desesperación y otras por el populismo— que sugieren una salida que compromete nuestra esencia misma: la idea de convertir a Venezuela en el "Estado 51" de la potencia aliada norteamericana. Aunque la propuesta pueda sonar seductora como un atajo hacia la estabilidad, debemos como ciudadanos Venezolanos hacer un análisis profundo desde la historia y el derecho constitucional. Dicho análisis, revela que tal planteamiento es, en el fondo, una renuncia a nuestro destino nacional.
​El Mandato Histórico: De 1810 a la Eternidad
​La historia patria no comenzó hace 27 años, ni termina con el colapso del chavismo. Nuestra identidad se forjó en los cabildos de 1810 y se selló con la sangre de quienes, liderados por Simón Bolívar, entendieron que el derecho a gobernarnos a nosotros mismos es inalienable. Bolívar no traicionó al Virreinato para buscar un nuevo tutor, sino para fundar una República de ciudadanos, no de súbditos. Proponer hoy una anexión territorial es ignorar más de dos siglos de construcción de una "nación" que, aunque herida, posee una cultura, un idioma y un alma que no pueden ser asimilados por una estructura federal ajena.
​Rigor Constitucional: La Soberanía es Intransferible
​Desde el punto de vista jurídico, el Artículo 1 de nuestra Constitución es tajante: "La República es irrevocablemente libre e independiente... Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad y la integridad territorial". Asimismo, el Artículo 5 establece que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo.  
​Cualquier pretensión de anexión no sería una solución política, sino una claudicación jurídica. No podemos salir de la tutela de potencias autoritarias para convertirnos en un territorio administrado por otra, por muy democrática y aliada que esta sea. La verdadera democracia se ejerce desde la autonomía, no desde la subordinación.
​El Camino de la Libertad: El Plan de los Tres Pasos
​Nuestra ruta no es la anexión, sino el fortalecimiento de la República. Hoy contamos con el liderazgo legítimo de María Corina Machado, cuyo reconocimiento con el Premio Nobel de la Paz no fue un azar, sino el aval del mundo a una lucha civilista y ética. *El plan de tres fases —Estabilización, Recuperación y Transición— coordinado con la administración estadounidense, es el único camino viable para una reconstrucción orgánica.
​Este plan no busca colonizarnos; busca devolvernos las instituciones.* *La meta es una Venezuela que sea un socio estratégico de Occidente, un aliado energético confiable y un polo de libertad en el hemisferio, pero siempre bajo el pabellón tricolor.* 
 Conclusión: Aliados, nunca súbditos. 
​Agradecemos a los Estados Unidos por su firmeza en la lucha contra el crimen organizado que secuestró nuestro país. Y esperamos nos ayuden con la limpieza necesaria para poder llegar a una transición ordenada y lo más pacífica posible. Empero, el mejor homenaje que podemos rendir a esa ayuda y al sacrificio de millones de ciudadanos venezolanos es demostrar que somos capaces de reconstruir nuestra nación. Venezuela no está en venta, ni su bandera se cambia por estrellas ajenas. Somos y seremos una República soberana, porque la libertad no se negocia: se ejerce. Sin justicia no tendremos paz. 
Atte. ROS. Un ciudadano del mundo como tú.